NICOLÁS BUSTAMANTE H.
Para EL TIEMPO
@VidadeHoyET

Continúa expectativa matrimonio Gay

Defensores y detractores de estas uniones se encontraron para defender sus posturas.

No había amanecido el martes todavía, pero los detractores del proyecto de ley que enfrentaba una votación decisiva en la plenaria del Senado, ya se habían tomado la Plaza de Bolívar.

De hecho, a las 5:00 de la madrugada, cuando los primeros simpatizantes del proyecto llegaron para tomar posiciones estratégicas, se encontraron con varias decenas de sus oponentes, perfectamente instalados, a pesar del frío y la amenaza de lluvia. (Lea también: Marchas a favor y contra bodas gay, en medio de debate en Congreso).

La jornada hacía prever que el tono amistoso que caracterizó el encuentro de ambas corrientes hace una semana, podría enrarecerse.No era para menos: en ocho días de tensa espera, los comentarios en redes sociales y a través de los medios de comunicación subieron de tono y, en no pocos casos, se tornaron agresivos. (Vea galería con las imágenes de las manifestaciones en contra y a favor del matrimonio igualitario)

Esa es una de las razones por las cuales la Secretaría de Gobierno de la Alcaldía (cuya fachada exhibía un enorme pendón blanco con la leyenda Igualdad para Todos), dispusiera vallas para separar a ambos grupos.

Era claro, a media mañana, que los detractores eran más y que llegaron jugados a ganarse esta batalla en la plaza.

Ante la falta de mejores argumentos para explicar la masiva afluencia de los opositores, corrió el rumor entre los defensores de que, como en las votaciones de pueblo, éstos ofrecieron transporte gratuito en buses, refrigerios y hasta almuerzos a quienes los acompañaran hasta el final.

Los detractores, claro, se adelantaron a desmentir lo dicho. Echando mano de un gesto bastante gráfico, Mauricio Ochoa, uno de los organizadores de 1H + 1M (o un hombre más una mujer, que se dedica a defender el matrimonio heterosexual), aseguró, con un billete de 20.000 pesos en la mano, que no ha sido poco el dinero que han tenido que poner de sus bolsillos para financiar las protestas y el movimiento, “las vallas, las camisetas, las aromáticas, los músicos… Eso no es barato, ¿de dónde íbamos a sacar para traer gente a la plaza con todo pago?”, dijo.

Y claro, también tenían una tarima, instalada desde muy temprano, para mantener vivas las arengas contra el matrimonio igualitario, que estuvieron alternadas con actos culturales.

No es exagerado decir que las informaciones que trascendieron desde la semana pasada, en el sentido de que la intención de los partidos era hundir definitivamente en el Congreso el proyecto de autoría del senador Armando Benedetti, animó a los opositores y apagó un poco a los defensores.

Ochoa, muy consciente de eso, y de la ventaja numérica que mantuvieron desde primeras horas en la plaza, atribuyó la alta asistencia de seguidores de su causa a la mayor simpatía que ésta despierta entre la gente del común y al movimiento del tema en redes sociales.

Mientras tanto, en el otro costado de la plaza, los ya reconocidas personajes y activistas que defienden a capa y espada el matrimonio igualitario, mantenían el optimismo, a pesar de todo.

Ellos saben que no la tienen fácil en el Congreso, así que incluso en ese mismo escenario, apagado por momentos por el frío y la fuerte lluvia que azotó el centro de la ciudad a mediodía, discutían sobre lo que vendrá para ellos después.

“Si no pasa el proyecto, acudiremos en masa a las notarías para legalizar nuestras uniones; eso ya lo tenemos ganado. Y seguiremos insistiendo, ante las instancias que sea, en que se nos respete el derecho a constituir un matrimonio”, aseveró Cristina González, coordinadora de la Corporación FEMM.

En eso coincidió Elkin Calvo, miembro del Comité de Impulso del Matrimonio Igualitario y quien durante toda la jornada llamó a sus partidarios a no caer en las provocaciones ni en confrontaciones.

Más optimista que otros defensores del matrimonio homosexual en el país, Calvo citó el caso de Francia, “así como hoy (martes) se aprobó allí el matrimonio igualitario, puede ocurrir lo mismo en Colombia, más tarde o más temprano, a pesar de que haya gente en contra de que a las personas homosexuales se les reconozcan sus derechos”.

Al otro lado se oía decir a Marco Fidel Ramírez, concejal del Partido de Integración de Bogotá, citar el artículo 42 de la Constitución. “Si se aprueba este proyecto –afirmó-, el Senado y Colombia se cubrirían de vergüenza, pues este fue elegido para defender la familia, no para destruirla”.

Son justamente términos como estos los que más molestan a Elizabeth Castillo, de la Organización Grupo de Mamás Lesbianas. Para ella significa poco que todos digan que el encuentro en la plaza entre defensores y detractores ha sido pacífico.

“No vale mucho, cuando hay insultos, menosprecio –aseguró Castillo-. Para nosotros siempre ha sido un principio el respeto por el otro. Jamás perderíamos un minuto oponiéndonos a que otros defiendan sus derechos, pero eso hacen quienes están en contra del matrimonio igualitario”.

A su lado, vendedores de aromáticas, ponchos de plástico para defenderse de la lluvia, maíz para las palomas, maní, pitos y hasta “vuzelas”, como ellos mismos se refieren a las ruidosas vuvuzelas, hacían su agosto y sin mirar a quién.

Y entre ellos estaba otra vez Jesús Blanco, a quien poco le importan la confrontación y la votación del Senado, que tiene desvelados y ansiosos a sus clientes de hoy (martes) en la plaza. “Vendo pitos y ‘vuzelas’ para que haya bulla y arengas. Me da igual quién las compra. Sólo a vine a vender”.