La Habana, Cuba: Durante años la calle Neptuno del municipio de Centro Habana, en la capital del país, se ha convertido en el escenario de los orquestados Actos de Repudio en contra de “Movimiento Damas de Blanco Laura Poyan Toledo”.

El presente mes no quedara lejano de esta historia funesta según describen sus propias integrantes y algunos activistas de Derechos Humanos cercanos a este movimiento de féminas, creado poco después de la conocida “Primavera Negra 2003”.

Nuevamente la calle ha sido tomada, su habitual trafico desviado y el acceso solamente se le es permitido a quienes protagonizaran el repudio arreglado en contra de mujeres pacifistas. Los gritos y la asistencia de equipos de audios son parte de esta terrible puesta en escena dirigida por la policía política cubana.

Insultos y palabras obscenas son escuchadas en los labios de los actores que en mucho de los casos son obligados formar parte de la obra teatral o de lo contrario serán sometidos a expulsiones de su puesto laboral o de estudio solo por citar ejemplo.

La cede “Movimiento Damas de Blanco Laura Poyan Toledo” a pesar del constante actuar de personas inescrupulosas no acepta en ninguno de los casos sometimiento alguno. Sus mujeres valerosas heroínas, se mantienen en ventanas y puertas y no quedan calladas ante los coros oficialistas.

Fue el pasado Septiembre del 2011 un mes terrible para este movimiento el cual fue agredido de la peor manera, arrastrando a los que participaban en el acto de repudio a agredir físicamente a muchas de las mujeres de las que se encontraban unidas en el deseo de orar por la libertad de todos los presos políticos, una de estas mujeres agredidas fue Laura Poyan Toledo líder de este movimiento que enfermo misteriosamente poco después de recibir rasguños por parte de una de las eufóricas atacantes. Un mes más tarde en condiciones desconocidas muere esta mujer consagrada no solo a la libertad de su esposo sino a la libertad de una nación.

Berta Soler ocupa hoy el lugar que Laura deja y la lo homenajea Dando su nombre al movimiento que ella mismo creo años atrás y que lidero durante tanto tiempo.

Septiembre mes de horrores protagonizado por personas que no vacilan en impedir a mujeres que asistan a rendir culto a la Virgen de La Merced patrona de los cautivos. Venerada por todos dentro y fuera de nuestra nación.

Una sola pregunta a mi mente viene en estos momentos ¿Cuántos Septiembres violentos nos quedara por vivir? Pido a Dios porque la calle Neptuno vuelva su normalidad, por que el odio entre los cubanos desaparezca y mas que esto, para que en un próximo Septiembre no sea para un acto de repudio que se reúnan frente a la morada de una mujer como Laura ejemplo de dignidad y decoro, sino que en una próxima concentración sirva para que en las manos de todos, sea llevado un gladiolo en recordación y homenaje a cada una de estas valientes cubanas.

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