La Habana- Coloridos parques inflables atraen la atención de infantes cubanos como una de las ofertas más tentadoras de la presente etapa veraniega en la isla. Equipos instalados en lugares más que estratégicos.

Muchos de los padres aun creen que el funcionamiento de estos aparatos es una obra del estado cubano, destinada a la recreación de nuestros niños. Pero lo que sí es cierto, es que dichos equipos engrosan la lista de los nuevos negocios particulares.

Solamente hasta el momento existen dos parques de este tipo en la capital cubana ubicados en la zona de la Habana Vieja y Playa.

Según Marita una de las dueñas de uno de estos equipos, los mismos son traídos de países como Panamá, Ecuador y Costa Rica solo por citar ejemplo. Agregando que aunque sus juguetes aparezcan en céntricos parques estatales, son de su propiedad y para que los mismos puedan ejecutarse en estas instalaciones deben de abonar 112. 00 pesos moneda nacional diario.

El Conocido parque Almendrares, el antiguo Fruticuba en la esquina de 41 y 58, el Zoológico de 26 son algunos de los lugares que se mantienen abarrotados de niños en espera de su turno para, por un corto tiempo disfrutar de lo que muchos describen como el mundo de Disney en Cuba.

A pesar de los altos impuestos a quienes asumen la responsabilidad de esta obra tan creativa, que suple el deterioro de antiguos parques infantiles, el numero de comerciantes va en aumento y ya se habla de la extensión a otras provincias.

Hoy se pueden ver en Cuba niños sonrientes disfrutando las más hermosas fantasías que en algún tiempo atrás solo, eran vistas desde la pantalla chica en casa.