Medios de prensa de la Iglesia Católica cubana durante los pasados días han destinado varios esfuerzos para limpiar un poco la imagen de quien ya es conocido como el Cardenal de la Ignominia o El Cardenal de la Indignidad.

No es que yo quiera emprender en contra del purpurado y mucho menos en contra del clero cubano y el cuerpo de la iglesia fundado por Pedro. Pero el hecho de que la iglesia y sus medios quieran disculpar ante el mundo al Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino es algo bochornoso y que debemos de denunciar ante cuantos medios estén al servicio de lo que llamamos una prensa sin mordaza y sin ataduras.

Quienes de una forma u otra hemos estado vinculados a la iglesia cubana y que nos sentimos fieles creyentes de su doctrina, nos es difícil imaginar en pleno siglo XXI la imagen de una iglesia revestida de complicidad con quienes la despojaron de sus bienes y la hicieron sentir estéril hasta principios de los años 80 cuando les permiten hacer el recorrido de la Cruz Peregrina.

Las palabras de ningún medio de prensa de la iglesia puede ni podrán nunca, borrar el mensaje del cardenal cubano en Estados Unidos. Discurso parafraseado de cualquier líder de una infructuosa revolución. Intervención en la que las palabras que tenía en sus labios estaban cargadas de odio y mentiras en contra de trece cubanos que días antes de la visita de su Santidad a Cuba, ocuparon la Iglesia de la Caridad en Centro Habana. Vuelvo a repetir y no me cansaría de atestiguar que el discurso pronunciado fue tomado de la mesa del jefe ideológico del Comité Central de Partido Comunista de Cuba. 

Los medios de prensa al servicio de la iglesia en vez de ocuparse de tanta colaboración y servidumbre a un hombre el cual esconde hasta su propio historia como Jaime Lucas Ortega y Alamino debe de dar explicaciones el porqué en los últimos años la entrada de sacerdotes y religiosas extranjeros se ha visto limitado por parte de las autoridades cubanas, debe de dar una panorámica de cuantos templos en Cuba están en mal estado constructivo, y cuál es la cifra exacta de nuevas edificaciones religiosas posterior al año 1959.

Estas son cosas de las que podemos hablar y no de una mal lograda sociedad civil montada por líderes religiosos cargados de rumores, y que se jactan sus barrigas en mesas como de presidentes olvidando la realidad y la hambruna de miles de hogares en Cuba.

Si la Iglesia cubana quisiera defenderse de posibles complot que, solo pueden existir en la mente de personas incapaces de asumir la responsabilidad de sus actos y palabras es mejor que se compre un perro que ladre, muerda y que asuste.

Cardenal yo soy una de las personas que no se esconde para expresar lo que siente amo a mi virgen de la Caridad, amo la fe pero, imposible me seria amarlo a usted como persona y mucho menos seguir sus enseñanzas. En varias ocasiones he escrito acerca de la iglesia cubana y en muchos de estos textos, no he dudado en decir lo que para mí son verdades que muchos no conocen.

El momento que vivimos es un momento de cambios radicales, ahora no hablemos de dialogo, hablemos de cambiar todo lo que tienen que ser cambiado. Quizás ahora la iglesia quiera hablar de dialogo, después de sentarse en la mesa de dictadores y recibir algunas migajas. Nosotros como pueblo y como nación no queremos dialogo alguno con la Iglesia y mucho menos con las autoridades en poder. Queremos que cada quien cargue en sus hombros con lo que durante cinco décadas le han causado a cada cubano, queremos que cada uno sea sentado en el banquillo de los acusados sea quien sea, y tenga el cargo que tenga.

Sociedad Civil en Cuba somos todos y no unos pocos. Sociedad civil es la que camina y se levanta hoy en el resurgir de una nueva nación que se acerca a contemplar un nuevo amanecer ya cercano.

La iglesia cubana seria otra, si le diera paso a nuevas voces cargadas de energía juvenil, o personas que estén dispuestos a revolucionar una iglesia sujeta por chantajes a un gobierno corrupto y inmóvil. Recordemos que el abuso infantil por parte del clero y religiosos resalta en cualquier comentario y promueve los cimientos de la iglesia en el mundo entero y no es Cuba la regla de la excepción.   

Se ha preguntado alguien ¿porque en Cuba no se han publicado casos similares? ¿acaso el clero cubano no tiene las mismas debilidades que las de otros sacerdotes y religiosos? hay mucho de que seguir hablando y muchos temas que empañan el papel de la iglesia, sus líderes y que la encierran en un complot oscuro con un gobierno detractor de la fe cristiana. es de seguir preguntando ¿no será este uno de los temas por los cuales la iglesia cubana está sujeta a cumplir lo que el gobierno cubano quiere? Hay mucha tela por donde seguir cortando y refiriéndome a este ultimo exhorto a otros que escriban a destapar estas verdades ocultas.

En cuanto a un posible complot para destituir al cardenal, estoy convencido que no existe, lo que sí puedo asegurar es que muy pronto borraremos esa sonrisa de la cara de la Muñeca de Porcelana (nombre por el cual el cardenal cubano es conocido por la comunidad de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transgeneros (LGBT) que forman parte del cuerpo de la iglesia en Cuba).

Es imposible que los medios de la iglesia hablen de estas cosas tan abiertamente, pero quienes tengan el poder de la palabra hagámoslo desde nuestros podios cada vez que se nos haga oportuno.