Próximo a cumplir 141 años de existencia esta la Necrópolis de Colón durante el presente año 2012. Museo abierto que durante tantos años de existencia ha podido ser comparado con los museos más afamados del mundo.

Se tiene conocimiento como su antecedente el antiguo Cementerio del Obispo de Espada en el año 1806. Campo santo que cerró sus puertas en 1878. Siete años después de haber puesto en ceremonia oficial la primera piedra del actual Campo Santo.

Como dato curioso puedo aportar que la ceremonia tuvo lugar el 30 de octubre de 1871, con la colocación de la primera piedra como símbolo del inicio de las construcciones cementeriales, en el lugar que ocupa hoy la portada emblemática de la necrópolis conocida como la puerta norte o pórtico de las Tres Virtudes Teologales.

La nueva obra que se construía era idea original del arquitecto español Don Calixto de Loira y Cardoso residente en Cuba. Su proyecto fue el elegido en el concurso que las autoridades de la isla en 1870 avían convocado a raíz de la necesidad de concebir un nuevo espacio para dar santa sepultura debido a lo pequeño que se quedaba el antiguo Cementerio de Espada obra que debe su origen a su fundador el Obispo Juan José Díaz Espada Fernández y Landa.

Es en el años 1854 cuando el capitán general Marqués de la Plazuela concibe la idea de construir un nuevo cementerio, mas grande y funcional que el de Espada. Desde un principio se propuso dar por nombre al nuevo cementerio Cristóbal Colón, pues se pensaba que los restos de tan distinguido almirante se encontraban en la Santa Iglesia Catedral de de la Habana después de haber sido trasladados desde Santo Domingo, al producirse la Revolución de Haití en el año 1796.

El proyecto denominado: Pallida Mors aequeo pulsat pede tabernas pauperum regnum que turres, del arquitecto español Don Calixto de Loira consistía según críticos y expertos de la época en una verdadera ciudad para los muertos. La obra de Loira constaba en un principio con dos avenidas centrales que se cortan perpendicularmente formando una gran cruz que divide el rectángulo en cuatro zonas denominadas (cuarteles). Recordemos que la cruz que formaban estas avenidas es símbolo del cristianismo. Los cuarteles o zonas que quedaban al cortarse las principales avenidas fueron llamados por la orientación de los cuatro puntos cardinales. Esos cuarteles reproducen la planta general, pues poseen en su centro calles más anchas que aquellas distribuidas en su interior formando cruces llamadas de segundo orden que junto a la cruz principal aluden según el arquitecto a las cinco llagas de Jesús Cristo, en el momento de su crucifixión.

El Cementerio de Colon tuvo la pérdida del arquitecto Calixto de Loira en Septiembre de 1872 un año después de iniciarse sus construcciones, entonces es cuando retoma las mismas el arquitecto Sr. Eugenio Rayneri Sorrentino y posteriormente Don Félix de Azua quien muere poco después al igual que Calixto de Loira.

La primera obra funeraria fue la Galería de Tobías, construida según documentación de la época consultada, casi simultáneamente con los lotes antes mencionados. Las fallas de este complejo funerario se tornaron tan evidentes que ocasiono su cierre en 1874. Es entonces cuando por decisión del Arzobispado de la Habana, da autorización para que se construyan las conocidas bóvedas del Arzobispado, con el único fin de compensar la pérdida anterior. Es válido aclarar que estas últimas bóvedas aun se encuentran en uso. 

La Actual Necrópolis de Colón posee un área de 56 ha con 222 manzanas, sumando estas un total de 24,5 km de calles y avenidas y 35 000 metros cuadrados de áreas verdes, dando estas últimas un toque de buen gusto a cada una de sus arterias y que permiten a quienes lo visitan contemplar un hermoso paisaje. Se encuentra abrazado por un muro perimetral adornado por rejas de hierro fundido dándole una terminación en sus balaustres en forma puntiaguda, extensa viabilidad y arbolado, un osario general antiguo, su Capilla Central, dos edificios administrativos y cuatro portadas devenidas en puntos cardinales que permiten el acceso por diferentes puntos de la ciudad.

Los conjuntos monumentales  existentes recrean la obra de prestigiosos artistas con estilos muy diferentes. Verdaderas obras escultóricas y arquitectónicas aguardan ser descubiertas tras los muros perimetrales de un lugar que lleva como enigma la muerte.

En mi acostumbrado andar he encontrado no solo la belleza del arte, sino la manera de reverenciar el silencio y la paz que transmite un lugar como este. Con este artículo pretendo compartir con ustedes algunas de las principales construcciones y obras escultóricas que me detienen cada vez que acudo a este lugar, recorriendo desde lo artístico y lo urbanístico hasta lo religioso.

La Necrópolis de Cristóbal Colón es una de las maravillas de la arquitectura que atesora la nación cubana, y de la cual todos somos sus más fieles celadores.

 

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