Hola Lachi:
Te escribo dos días después de tu fiesta, para agradecerte el placer que nos permitiste a Wendy y a mí el estar en una de tus casas templo en espera de tu cumpleaños. Gracias por permitirnos compartir con amigos de antes y de ahora el canto de Felicidades. De veras lo cante para ti como se le canta al más fiel de los amigos.
Cuando llegue y me postre ante ti de rodillas, saludando ese majestuoso altar en el que Luis te entroniza, convencido estoy que te percataste en esta ocasión ice sonar tu maraca como nunca, dándote mi saludo. A diferencia de otros años atrás, en esta fecha no pude peregrinar durante la noche del 16 a tu Santuario por el estado de salud que tengo, creo que me hubiera convertida en el peor de los hipócritas si lo hubiese hecho. Porque de lo contrario hoy te estuviera pidiendo por mi salud, y no lo quiero hacer amigo Lachi.
Mi carta es solo para recordarte que el cumple de mi sobrina es el 3 de febrero, si Dios y Ud. Se lo permiten. ¿Sabes? mi sobrina estará cumpliendo 15 años, la edad que toda niña aguarda y que todo padre quiere celebrar a sus hijas como el tránsito de la adolescencia a la juventud.
Mi sobrina Keylis aguarda ese dia como todas las niñas pero, a diferencia de otras ese dia no podrá caminar ni echar un pasillo del vals que muchos esperan bailar en sus fiestas de 15. Desde pequeña se ha visto obligada a estar sentada en su pesado sillón de ruedas debido a las malformaciones de caderas, rodillas y tobillos. Sabes que a pesar de todos los intentos de mi hermana ante las autoridades sanitarias y los facultativos que la atienden, no todas las operaciones se le han podido practicar.
Por si a Keylita le faltara poco, tu sabes que uno de los impedimentos para esas operaciones es que ella tuvo que ser intervenida quirúrgicamente con escasos meces de nacida del corazón, en ocasiones te cuento cosas que ya sabes pero es que quiero seguirte pidiendo Lachi que, hagas ese milagro que tantos de mi familia y amigos esperamos, mi sobrina es mi niña es mi razón de existir junto a su hermanito más pequeño, sabes tú, que yo no debó de tener hijos debido a mi enfermedad, pero tampoco los necesito si les tengo a ellos.
Quiero ver a mi niña caminar como todas las niñas, vestida como toda quinceañera en su cumple, y la quiero ver bailar ese vals con el más bello y guapo de sus amigos. Lachi por eso te escribo pidiéndote el favor que me conviertas en uno de tus agraciados.
Si muchos temen a ti, porque te relacionan con el yanto, el dolor, el sufrimiento y el padecer de otros yo, no. Prefiero recordarte como la imagen que estaba en la esquina de la cama que mis bisa abuelos me dieron, con una vasija de barro con vino seco y otra que contenía centavos dólares americanos, me recuerdo que en ocasiones los cogía para jugar y el vino lo bebía. Nunca me castigaste ni nunca vi a nadie maldecirte en mi hogar, por lo tanto yo no te culpo de nada y muchos menos pudiera sentir temor de ti.
Hoy cuando te escribo quiero recordarte que para muchos eres el Lázaro de la parábola de la Biblia, para otros el San Lázaro Obispo vestido con lujosas y caras ropas, otros te quieren seguir viendo como el Lázaro que se hace acompañar por sus perros y a afincado en un par de muletas, nuestros hermanos negros te quieren decir Babalu Aye y sabrás tu cuantos nombres más tengas. Yo personalmente te quiero llamar Lachi me parece una forma de tenerte más cerca, mi Lachi milagroso.
Para mí, en esta carta no te quiero pedir nada, todo lo que te pido es para ver a mi sobrina sonreír y borrar de su rostro tanta tristeza, si me concedes esto le estarías entregando también consuelo a mi hermana mayor, y a mi otro sobrino Julito, la hermana que el necesita para jugar. A mí me estarías haciendo al igual que al resto de mi familia la persona más alegre de la vida, y contraería contigo una deuda imposible de pagar.
Pero no te preocupes. Como amigo te sabré estar agradecido toda la vida, confió que en algún momento si es tu voluntad y la de tu padre. Mi petición se pueda hacer realidad, creo que es mucho pedir pero no es para mí es para esa niña que espera tu favor.
Por Favor Lachi espero algún dia escribirte nuevamente no contándote cosas tristes sino alegrías, espero ese momento sea pronto. Gracias por escucharme amigo.
Ignacio Estrada Cepero.

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