Mariela hablo este mes para los españoles. En Cuba, donde muchos aguardan cada palabra suya como si fuera un oráculo, pocas veces trasciende sus declaraciones a la prensa. El tema no figura en la agenda de nuestros medios. ¿Hay algo que los españoles deban conocer ante los cubanos?
De lo que Mariela Castro dijo en España infiere que hay un debate en nuestro país sobre la posibilidad de aprobar una unión civil. Si lo hay debe de estar efectuándose a puertas cerradas en algún sitio que ignoro. La mayoría de la gente desconoce que es la unió civil y que la diferencia del matrimonio. Me preocupa que una cuestión tan importante sea discutida sin la participación de los interesados. Este país se ha ejercitado a menudo en toda clase de debates. Recientes discusiones públicas confirman nuestra experiencia en el intercambio, la sugerencia y la reescritura.
La legitimización jurídica de las relaciones homosexuales quizás parezca un recurso trasnochado cuando el matrimonio convencional está en crisis, pero se trata de un desagravio, un gesto de justicia histórica. También puede aplicarse aquí la lógica del llamado pecado de omisión: omitir un derecho, pasarlo por alto, fingir que no hay tal, equivale a formar bando con la injusticia.
Otra cosa: siempre me ha sorprendido que Mariela Castro sea partidaria de la unión civil en

lugar del matrimonio en igualdad de condiciones. En estas declaraciones invoca a la iglesia católica y menciona ´´cuestiones en las que podemos ceder´´. No entiendo. ¿Acaso el catolicismo no es mucho mas influente en Argentina que en Cuba? Los argentinos tienen matrimonio ´´igualitario´´, ¿Por qué nosotros, los mas laicos de América Latina, debemos complacer en este punto a la iglesia? Parece una intolerancia de Mariela. ¿Cómo negociar con una institución que hasta hace poco desaprobaba el uso del condón? ¿Por qué ceder? ¿Ante quién? ¿Cuáles derecho han cedido los cubanos cuando importa hacer justicia? A estas alturas ya se lucha en los países que se poseen uniones civiles para trascender este concepto. La unió civil, que parece una victoria, va siendo considerada discriminación es inaceptable.
Los medios internacionales han otorgado alguna promoción a la próxima boda de la cubana Wendy Iriepa Díaz, transexual. Wendy no podría casarse de haber permanecido en su condición original. La Iglesia aunque Wendy fuese mujer y católica, tampoco procedería jamás a ejecutar el matrimonio eclesiástico. Supongo que los dignatarios católicos pueden reservarse su propia versión de matrimonio, pero no tienen que influir sobre un acto civil ni Mariela debe consentirles ninguna ascendencia.
Y cuando hablo de consentimiento acaso alguien crea que delego en Mariela toda la conducción de debate. Por supuesto que no. Reconozco la influencia del CENESEX y la paciencia con los oponentes de su proyecto. La tribuna que ocupa, de cualquier modo está vacía sin nosotros.
Este artículo es tomado del blog El Nictálope del joven Sagüero: Maykel.