El pasado jueves 23 de septiembre pasado el mediodía, acudí a la sede del Obispado de la Iglesia Episcopal Anglicana de la Habana. Solamente tenía un objetivo, entregar una carta que en la noche antes Wendy y yo habíamos escrito a la Obispa Anglicana solicitándole nuestro matrimonio por las leyes de la iglesia.

La carta fue entregada, ahora Wendy y yo aguardamos pacientemente la contesta a nuestra misiva, correspondencia que esperamos llegue a las manos de una mujer que mucho más allá de cualquier creencia, es una mujer que ha marcado una nueva etapa en las luchas por la emancipación de los derechos de sexo.

Quien podría imaginar que una fémina podría desempeñarse con tan alto cargo eclesiástico. Nada es imposible para quienes como nosotros estamos dispuestos a continuar nuestra lucha cuando realmente nos asiste el derecho.

La solicitud que hoy está en manos de este ministro de Dios, nos es antojo, es nuestro deseo por estar más que convencidos en el amor que nos profesamos.

Amigos del mundo hoy nos manifiestan s u respaldo a esta nueva decisión. Unos nos dan muestras de apoyo, otros nos animan y otros nos alegan que si esta unión se hiciera un hecho la Iglesia en Cuba estaría dando un vuelco importante en la historia actual.

Nuestros padrinos de matrimonio al comunicarles esta nueva decisión apoyan nuestra idea uno de ellos nos comunico por SMS… claro muchachones les apoyamos… palabras que nos asen bien y nos demuestran que aun hay personas que confían en el amor.

Solamente nos resta esperar y rogar a Dios para que el estado cubano no mueva sus manos dentro de la iglesia con el propósito de evitar la autorización de un matrimonio que pone al criterio de muchos el criterio de quienes como ellos declararan que el peor enemigo para la aprobación del nuevo código de familia cubano es la iglesia.

Si la iglesia permitiera esta unión estaría demostrando su voluntad de cambiar lo que realmente debe de ser cambiado y mas que esto estaría mostrando al mundo la apertura que ella vive ante la transformación.

Wendy y yo aun confiamos en esa calidad humana y más que esto confiamos en la sabiduría episcopal de esta obispa latina.

Ignacio Estrada Cepero.

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