Mariela

Por: Ignacio Estrada, Periodista Independiente.

La Habana, Cuba- el próximo 3 de febrero será el momento propicio para que otra persona de la familia Castro ascienda al parlamento cubano.

En esta ocasión le corresponde el turno a la sexóloga Mariela Castro, actual directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX). Instituto que trata de colocarse por inciertos esfuerzos en la vanguardia de la región latinoamericana en la lucha a favor de la comunidad de Lesbianas de Gay, Bisexuales y Trans (LGBT).

Durante años Mariela a participado de cada sesión del parlamento sin aun pertenecer a este, y durante años ha sido la institución que ella dirige la encargada de reformar con su grupo de abogados en más de una ocasión el código actual de la familia cubana para presentarlo ante el conclave de diputados para su aprobación.

Aprobación que nunca ha sido posible por la homofobia institucionalizada existente en la isla. Ejemplo de esta homofobia gubernamental es la pasada sesión del parlamento al desechar la propuesta realizada por el (CENESEX) para modificar el actual código de familia. Modificación que reconoce la unión legal de dos personas del mismo sexo entro otras cosas.

Mariela Castro antes de concluir el año 2012 declaro ante los medios de prensa el consentimiento de su padre y su solidaridad para con el trabajo que ella viene desarrollando hace ya algún tiempo. Declaraciones en las que aseguraba también que antes de finalizar ese mismo año el nuevo código de familia sería aprobado por el parlamento. Promesas y discurso que nunca pudo cumplir.

No tenemos constancia de que Mariela Castro haya sido propuesta para esta instancia gubernamental en otras ocasiones pero, el solo hecho de que en estas próximas elecciones salga como candidata nos pone en alertas ante un complot en el parlamento cubano para complacer los deseos del padre de la niñita caprichosa, padre que la complació con la entrega de la comunidad LGBT cubana como juguete.

El solo hecho de que la sexóloga sea electa, que dé cierto es un hecho con la estrategia cubana del voto por todos, en la próxima sesión esta modificativa del código de familia puede resultar de la aprobación del parlamento no por voluntad sino por la fuerza que ejerce la presencia de la hija del presidente cubano.

Solo estando Mariela dentro del parlamento lograra hacer realidad sus antojos de niña mimada.

Si el próximo 3 de febrero ella no saliera electa, cosa que dudo a la niña le dará una perreta de esas en las que se encierra, no habla con nadie y de las que la coge con sus trabajadores. Cosas a las que están acostumbrados quienes laboran bajo su directiva.

Curioso seria verla levantarse ante los parlamentos cuando pide la palabra, y que en uno de esos momentos que ella tiene cuando no encuentre el consentimiento de todos se descalce la chancleta y la lance a quien pueda alcanzar, hecho al cual estamos acostumbrados a verla hacerlo cuando lanza improperios contra todo aquel que discrepa de sus pensamiento.