Lunes, 10 de diciembre de 2012.

Tomado de Cristianos Gay:

¿Y si no es pecado… por qué hay que vivir en celibato? ¿dónde está la lógica? ¿Por qué no abandonan la homofobia?

La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (popularmente conocida como iglesia mormona) ha lanzado “Mormons and Gays“, una web desde la que hace una actualización de su doctrina sobre las homosexualidad y recoge diversos testimonios personales en un intento de congraciarse con sus creyentes homosexuales. Un gesto que tiene lugar en un momento en el que se multiplican los posicionamientos a favor de los derechos LGTB entre los sectores más progresistas del mormonismo.

La iglesia mormona admite, por ejemplo, que ser homosexual no es una elección, insiste en que sentir atracción por las personas de tu mismo sexo no es pecado (sí mantener relaciones homosexuales) o reconoce que en el pasado se equivocaba al recomendar a las personas homosexuales contraer matrimonio con personas del sexo opuesto. La iglesia mormona admite incluso que se pueda ser abiertamente homosexual y clérigo mormón, siempre que se mantenga el celibato.

Ya desde 2010 la iglesia mormona dejó de considerar la atracción entre personas del mismo sexo pecado, manteniendo sin embargo como pecaminosa la conducta homosexual (política similar a la que mantiene, por ejemplo, la jerarquía católica). En ese momento se trató de un avance significativo: hasta entonces el deseo homosexual sí era considerado pecaminoso y las directrices de la iglesia mormona recogían la recomendación de derivar a un “profesional” a aquellos que sintieran dicho deseo, recomendación que desapareció del “manual de instrucciones” que la iglesia pone a disposición de sus líderes.

Se da la circunstancia de que en los últimos tiempos se vienen multiplicando los posicionamientos a favor de los derechos LGTB entre los sectores más progresistas del mormonismo. Más de 300 miembros de Mormons Building Bridges (“Mormones tendiendo puentes”, podríamos traducir, un grupo que desea transmitir un mensaje de amor y solidaridad hacia la comunidad LGTB, participaron en junio en la celebración del Orgullo LGTB de Salt Lake City, en Utah, el “estado mormón” por excelencia. Un gesto que fue celebrado por el conocido guionista Dustin Lance Black, abiertamente gay y nacido en el seno de una familia mormona, que participó en ese mismo Orgullo como “gran mariscal”. Poco después, más de un centenar de creyentes mormones abandonaba la disciplina de la iglesia en un acto en Salt Lake City, entre otras razones como protesta por su actitud contra el matrimonio igualitario.

Ya semanas antes, jóvenes universitarios LGTB, estudiantes de la más importante de las universidades mormonas de Estados Unidos, grabaron un precioso vídeo para It Gets Better (una conocida campaña contra el suicidio de adolescentes LGTB) en la que comentaban su proceso de aceptación de su propia sexualidad. Poco después eran padres mormones de jóvenes LGTB los que recogían el testigo y grababan un segundo vídeo, en este caso referido a sus propias experiencias como padres.

Movimientos que no dejan de tener su importancia si se sitúan en el marco de la evolución que la sociedad estadounidense está experimentando respecto al reconocimiento de las parejas del mismo sexo: no conviene en ningún caso olvidar que la iglesia mormona destacó en 2008 como uno de los lobbies más activos a favor de la aprobación de la Proposición 8, la enmienda a la Constitución de California que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo. Llegó, de hecho, a mentir sobre el importe de sus donaciones a la campaña de los homófobos y ocultar su verdadera cuantía. Una enmienda, por cierto, que ha sido declarada contraria a la Constitución de Estados Unidos por la justicia federal, y que ahora espera el dictamen del Tribunal Supremo de Estados Unidos.