Las futuras madres que utilizan regularmente un teléfono móvil podrían correr el riesgo de tener niños que presenten trastornos en su comportamiento, sobre todo si además los niños usan precozmente estos aparatos, según un estudio danés que publica la revista Journal of Epidemiology and Community Health.

El estudio se basa en los niños dados a luz por cerca de 100.000 mujeres entre los años 1996 y 2002. Los datos obtenidos muestran que más de un tercio de los niños de 7 años (35%) utilizaban un teléfono móvil. Un 17% habían sido ya expuestos a la telefonía móvil antes y después del nacimiento. Y un 39%  no habían sido expuestos antes ni después del nacimiento. Además, las categorías de exposición fueron definidas según varios criterios: número de llamadas diarias, localización del aparato cuando no es utilizado (en la cartera o en un bolsillo del vestido), uso de un auricular, etc.

Según los investigadores, del análisis se desprende que los niños expuestos a la telefonía móvil antes y después del nacimiento tenían 50% más de riesgo de presentar problemas de comportamiento. Para los niños expuestos únicamente antes del nacimiento, el riesgo era de un 40%.

Para validar sus resultados, los investigadores tuvieron en cuenta otros factores como el tiempo pasado por la madre con el niño. “Aun cuando es prematuro interpretar los resultados como un lazo de causalidad, tememos que la exposición precoz a los teléfonos móviles pueda presentar un riesgo que, de ser comprobado, sería un problema de salud pública, teniendo en cuenta la utilización sumamente amplia de esta tecnología”, concluyen los autores.

About these ads