La Habana, Cuba- Durante meces toda mi familia ha estado en la espera del alumbramiento del primer hijo de mi hermana menor Inés María.

El bebe según exámenes médicos practicados durante del periodo de gestación, aseguraban que el sexo en un principio era masculino y meses después que era femenino. Este ultimo diagnostico se mantuvo hasta el momento del parto. La alegría se apoderaba de toda la familia en espera del nacimiento. Batas, ropones, pañales bordados al igual que sabanas y toallas eran algunas de las cosas que ya habían sido compradas para la bebe.

Mi esposa y yo por habernos adelantada y habernos guiado por los impulsos emocionales, desde el primer ultrasonido ya habíamos comprados ropas para un bebe varón. Luego de haberlas comprado nos sentimos algo frustrados porque ya para esa fecha, los médicos habían cambiado de opinión en cuanto al sexo.

La niña que ya era tan real como lo que les cuento, era alegría para unos, y desconsuelo para una sobrina minusválida la cual creyó en algún momento que le usurparían el papel de haber sido, la primera nieta y la primera sobrina.

El embarazo de mi hermana lo hizo desde un principio, con problemas nutricionales, según los médicos la criatura aumentaba de peso pero ella no, por lo que estuvo ingresada en más de una ocasión. Luego debuto como una posible diabetes, enfermedad que después se descarto. Ya en los tres últimos meces de gestación la barriga aumentaba de tamaño y con este aumento se acrecentaba aun más el deseo de comer de mi hermana.

El parto estaba previsto para los días comprendidos entre el 12, 13, 14 y 15 de octubre del 2012. La familia estaba a la espera nosotros viajamos desde la Habana a esperar a nuestra nueva sobrina su nombre seria Victoria.

Mi hermana comenzó con los dolores al amanecer del domingo 14, fecha en la que Cuba conmemoraba el primer aniversario de la muerte de Laura Poyan. El hecho de que la quisiéramos llamar por el nombre de Victoria se convertía en un doble reconocimiento a dos mujeres. Una de ellas era la madre del esposo de mi hermana ya fallecida y a la otra que queríamos homenajear es a esa gran mujer, madre, esposa y cubana de talla mayor a Laura P.

A Laura no la pensamos homenajear poniéndole su nombre a una niña que recién nacería, solamente la exaltaríamos con el nombre de Victoria. Por ser este el nombre que lleva y llevara por siempre todo el camino trazado por una mujer que dejo el magisterio para convertirse en líder de un sin número de mujeres cuya única misión es el rescate de una nación y el de la familia cubana.

A las primeras horas de la mañana del domingo 14 trasladamos a mi hermana al policlínico comunitario de Santo Domingo, posteriormente fue llevada en un carro ambulancia a la ciudad de Santa Clara. Lugar donde fue internada en el Hospital Materno Mariana Grajales, el alumbramiento ocurrió al segundo día de su ingreso. El bebe según los médicos lloro retardado y contra todos los pronósticos hechos con anterioridad nació varón.

En vez de una vagina, trajo consigo unos testículos varoniles. El asombro se apodero de todos, no faltaron los incrédulos que pidieron ver para creer. El bebe peso 10 libras y cuarto, hoy para honra de Dios está en perfectas condiciones de salud al igual que mi hermana.

Doy gracias a cada amigo que nos ayudaron a buscar un nombre, doy gracias a los que desde diferentes latitudes enviaban Twitter, sms y correos electrónicos, el nombre de nuestro sobrino es uno de esos tantos que recibimos.

Les cuento que hoy aun pensamos en que ponerle por ropas a mi sobrino, nació con un peso no esperado y sus dimensiones son grandes para un bebe recién nacido. Su salud según los médicos que le atienden es excelente.

La alegría ha llegado a nuestra casa y recibimos a quien a partir de hoy nos transmitirá toda su inocencia.