La Habana- En días pasados las autoridades sanitarias de la isla informaban la presencia de un brote de cólera en el municipio de Manzanillo en la oriental provincia de Granma. A partir de ese mismo día 2 de julio los rumores han ocasionado en la isla temores y desconfianza a lo que al parecer nuevamente se convertirá en uno de los tantos secretos de estado.

Desde la aparición de este mal en Cuba, solamente la entidad de salud de forma muy escueta a redactado dos notas aparecidas en el diario oficial Granma y en los medios televisivos. En la nota se hace referencia a que el brote está bajo estricto control, pero al parecer no es así. ya que en los últimos días se han detectado nuevos casos en otras provincias.

Lo que más me llama la atención es de la forma en que el gobierno trata de burlar la realidad haciendo un llamado a intensificar las medidas higiénicas y la clorificación o tratamiento del agua. Como es de esperar la respuesta es inmediata por parte de cada cubano los cuales no pretenden contraer esta enfermedad.

Seria de preguntarle a las todas las autoridades competentes de la isla, si el llamado a higienización solo se extiende al sector privado mientras que el estatal continua sin el control debido. A juzgar por las imágenes se sigue expendiendo refrescos en cisternas móviles muy mal fregadas en las vías públicas, ofreciéndoles a los consumidores un producto de pésima calidad.

Las imágenes muestran algunas de estas cisternas que permanecen en el parque de la Ceiba, reparto del municipio Playa, las personas se aglomeran y buscan el liquido en pomos recogidos muchas veces en las calles, el grifo de de estos tanques está muy pegado al piso y por si faltara poco los comerciantes colocan en el suelo los frascos que posteriormente se llenaran.

¿Quién puede garantizar de que este refresco, en la mayoría de la veces bautizado con agua de sabe Dios donde, no puede ser también una de las formas de contagio? Si realmente estamos llamando a extremar las medidas higiénico sanitarias de la isla, hagámoslo sin importar de quien sea el negocio. Tengamos en cuenta que lo que prima es la preservación de la especie humana.

Hablemos con sinceridad y no dejemos la responsabilidad de nuestra salud, solamente en nuestras manos o la de nuestros familiares, exijámosle a cada institución, organismo o ministerio la responsabilidad de la higiene en cada uno de sus locales. En muchos de los cuales no existe agua potable, cloro o detergente. ¿Acaso, no son ellos también responsables? Si la situación se tornara de la misma manera antes descrita valdría preguntarle al Ministerio de Salud en Cuba y a las autoridades competentes, ¿De qué Higiene estamos Hablando?

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